Una boda boho chic: todo lo que necesitas saber

El estilo boho chic es una de las tendencias más en boga de los últimos años. Si bien tiene que ver sobre todo con una característica manera de vestir, esta va muy ligada a una filosofía de vida que es preciso tener en cuenta para comprender el concepto de manera correcta. El término ‘boho chic’ nace, como puede advertirse sin mucha dificultad, de la mezcla entre lo bohemio (hippie, alejado de la convención) y lo chic (elegante, distinguido, a la moda). Es decir, que hablamos de un estilo desenfadado pero que, a la vez, dota a sus acólitos de una distinción acentuada.

Como la mayoría de tendencias en moda, el boho chic también irrumpió hace tiempo en el universo nupcial, que adaptó los rasgos de este estilo a todas y cada una de las facetas de una boda. Y, obviamente, ello se refleja en el campo de trabajo en el que nosotros somos expertos: la fotografía de boda. Desde los vestidos de los novios hasta los lugares donde se realizan la ceremonia y el banquete, pasando por la decoración o los vehículos utilizados para transportar a la pareja, los detalles de una boda boho chic conforman un todo armónico que, por qué no decirlo, queda especialmente bonito tras pasar por el filtro de una cámara (siempre que esta esté en manos de un profesional experto, claro). Veamos a continuación algunas de las principales características que no pueden faltar en toda boda boho chic que se precie:

Indumentaria casual   

La indumentaria de los novios (y la de los invitados) en una boda bohemia-pero-moderna quizá sea el aspecto más fácil de adivinar para todo aquel que no esté familiarizado con este peculiar estilo. Tanto la novia como el novio portarán ropas que se caractericen por ser cómodas y desenfadadas, y que reflejarán la personalidad exclusiva de cada uno de lo cónyuges. En particular, el vestido de la novia (que suele cobrar más protagonismo y generar más quebraderos de cabeza que el del novio) suele ser vaporoso, de tonos claros (blanco y beige suelen ser combinados con marrones y ocres) y con encajes y/o detalles colgantes (flecos, hilos, mangas anchas, etc.). Asimismo, el peinado de una novia boho chic suele huir de la laca y la pomposidad para dejar paso a estructuras mucho más sencillas, pero no menos cuidadas, como pueden ser las trenzas, las colas de caballo o incluso cabellos sueltos e intencionadamente despeinados. Eso sí, sea cual sea la opción por la que se decante la novia, en su cabeza no puede faltar algún detalle floral (ya sea una corona de flores secas, ya una única flor que añada un toque de color al conjunto).

Un entorno natural

En una boda boho chic, el enclave elegido para la celebración del enlace y el posterior banquete cobra especial relevancia (quizá más que en la mayoría de ceremonias nupciales), convirtiéndose así en un protagonista más (con permiso de los novios) de la jornada festiva. Y, sin lugar a dudas, los lugares predilectos de este estilo son aquellos donde la naturaleza se abre paso aquí y allá. De este modo, bosques, playas, granjas, masías, graneros, etc., son espacios ideales para toda auténtica ceremonia boho chic. Así, el verde y los tonos armónicos proporcionados por la naturaleza son los predominantes, algo que el fotógrafo encargado de realizar el reportaje suele agradecer sobremanera, debido a la luminosidad natural y a la vivacidad de los colores. En definitiva, en una boda boho chic suele huirse de los lugares cerrados (como salones o restaurantes) para optar por espacios abiertos, en los que circule el aire y haya libertad de movimiento.

Textura atemporal

Asimismo, los reportajes fotográficos de una boda boho chic suelen caracterizarse por tener un halo de atemporalidad bastante enfatizado. Para ello, se utilizan filtros específicos que atenúan el contraste, dotando a las fotografías de una mayor vaporosidad y suavidad. A ello contribuye también el entorno natural descrito en el párrafo anterior, ya que tanto los colores como la luz propios de la naturaleza son especialmente propensos a inducir esa sensación de ensoñación a la que nos referimos, sin duda uno de los rasgos más distintivos de esta clase de ceremonias.

Marga Martí

“La tríada perfecta”

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Luz, composición y momento Trataremos la diferencia entre una fotografía que te deja sin palabras o una fotografía que no transmite.
¿Es una fórmula por que suma por igual o alguno de esos componentes tiene más peso dentro de la foto?
Hablaremos de la importancia de detectar cuál es nuestro punto fuerte dentro de esta fórmula y qué recursos disponemos a nuestro alcance para potenciarlo.

Tamara Hevia

“Empatizar con los clientes”

Tamara Hevia

“Nosotros y nuestros valores humanos y vitales como parte fundamental de nuestra imagen de marca. Llegar a nuestros clientes y conseguir que nos contraten. Como mantener y transmitir nuestra pasión, nuestra motivación, nuestra ansia constante de aprendizaje y algo aun mas importante no olvidarse de desaprender cada día como base para evolucionar. Como derribar desde el minuto 1 ese muro que nos separa a las personas, aprender a analizar el lenguaje no verbal, interpretarlo y llegar a empatizar con los clientes; poner en alza la parte humana para conseguir q nos compren sin necesidad de vendernos.

Llevar a los clientes a un estado emocional donde la parte económica deje de ser importante.”

 

Pedro Alvarez

“Convivir con las emociones”

Pedro Alvarez

Las emociones son parte de nuestro día a día, saber identificarlas y gestionarlas, se antoja como algo primordial para nuestro trabajo como fotógrafos. Pero como seres emocionales, nuestra vida personal influye en gran medida en nuestra forma de captar el mundo. Sobrellevarlas, y encauzarlas a nuestro favor se convierte en una tarea importante a la hora de empatizar con las parejas que nos contratan, no siendo esta una opción, sino un deber que tenemos como profesionales.